¿Alguna vez pensaste que, al constituir tu empresa, ya tenías protegida tu marca? Spoiler: no es así. Son tres figuras distintas, y confundirlas puede salirte caro.

La marca: lo que identifica tus productos o servicios

La marca es el signo que distingue tus productos o servicios en el mercado. Puede ser una palabra, un logo, un eslogan o incluso una combinación de todos estos.

En Ecuador, la marca se protege registrándola ante el SENADI (Servicio Nacional de Derechos Intelectuales). Ese registro te da un derecho exclusivo sobre el signo, dentro de la clase de productos o servicios que elegiste.

El nombre comercial: cómo te reconocen tus clientes

El nombre comercial identifica tu actividad económica o tu establecimiento, no un producto puntual. Piensa en el nombre de tu tienda, tu restaurante o tu estudio.

A diferencia de la marca, el nombre comercial nace con el simple uso. No necesitas registrarlo para tener derechos sobre él, aunque hacerlo en SENADI te da mayor seguridad y te facilita probar tu prioridad frente a terceros.

La razón social: tu identidad legal ante el Estado

La razón social (o denominación social) es el nombre con el que tu empresa existe legalmente. Es el que aparece en tu RUC, tus contratos y tus documentos societarios.

Se reserva en la Superintendencia de Compañías. Este registro te protege frente a otras empresas, pero no te otorga derechos sobre una marca ni sobre un nombre comercial.

Entonces, ¿en qué se diferencian?

¿Por qué importa esta diferencia?

Puedes tener una razón social perfectamente registrada y, aun así, no tener ningún derecho sobre tu marca. O usar un nombre comercial por años sin haberlo registrado nunca, y eso te deja expuesto frente a terceros.

Lo ideal es proteger las tres figuras, cada una en su propio registro. Así evitas sorpresas y aseguras tu identidad completa en el mercado.

Si tienes dudas o quieres más información, en Ulpik siempre te podemos ayudar.

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