
Tu marca puede ser uno de los activos más valiosos de tu negocio. Es el nombre con el que tus clientes te reconocen, te recomiendan y te diferencian de la competencia. Por eso, cuando un negocio empieza a crecer, protegerla formalmente deja de ser algo que conviene dejar para después.
¿Y si lo dejo para después?
En Ecuador, el derecho al uso exclusivo de una marca se adquiere mediante su registro ante la autoridad competente, en este caso ante el Servicio Nacional de Derechos intelectuales (SENADI). Utilizar una marca durante años no equivale, por sí solo, a contar con la protección exclusiva que otorga el registro.
Mientras tu marca no esté registrada, existe el riesgo de que un tercero solicite o registre un signo igual o similar para productos o servicios relacionados. Si esto ocurre, podrías enfrentarte a un conflicto que afecte algo que ya forma parte de tu negocio.
¿El tiempo lo justifica?
Que lleves meses o años utilizando un nombre no significa que sea tarde para registrarlo. Al contrario: si la marca ya tiene presencia en el mercado, protegerla se vuelve todavía más importante.
- Nombre Comercial
Mientras que la marca identifica los productos o servicios que ofreces, el nombre comercial es el nombre que representa a tu negocio o establecimiento de comercio en el mercado. Pero hay algo clave: debes demostrar que lo has estado usando continuamente antes de registrarlo.
Pues solo podrás registrarlo si has estado usándolo de manera pública, continua y de buena fe durante al menos seis meses antes de presentar la solicitud. Este requisito asegura que el nombre ya está asociado a tu negocio en el mercado y protege a quienes lo han usado de manera legítima. Si no puedes demostrar este uso, no podrás registrar el nombre comercial.
El primer paso es conocer si está disponible y si existen marcas anteriores que puedan representar un conflicto. El SENADI recomienda realizar una búsqueda fonética para identificar marcas idénticas o similares que ya existan en Ecuador.
¿Ahora qué puedes poner en riesgo?
- La posibilidad de tener el derecho exclusivo sobre el signo que identifica tu negocio.
- Tiempo y dinero invertidos en publicidad, redes sociales, empaques y posicionamiento si posteriormente necesitas cambiar de nombre.
- La posibilidad de actuar con mayor respaldo frente a terceros que utilicen una marca que pueda infringir tus derechos.
- El potencial de convertir tu marca en un activo que puedas licenciar, franquiciar o transferir.
El registro de una marca tiene una vigencia de 10 años y puede renovarse por períodos sucesivos. Si tu marca ya es importante para tu negocio, no esperes a que exista un problema para protegerla.
Una búsqueda previa y una estrategia adecuada de registro pueden ayudarte a tomar una decisión con mayor seguridad y evitar que una marca en la que has invertido tiempo, dinero y reputación quede expuesta innecesariamente.
En ULPIK creemos que registrar una marca no es un solo tramite, sino es solo parte de tu negocio y esencia que construiste acompañándote con una estrategia sólida para proteger aquello que vale.
